
Domingo, 17 de agosto
Empezamos el día en la Parroquia de la Macarena, en la misa de Pablo. Después tomamos un tinto en su casa y estuvimos hablando un buen rato con él y nos propuso una nueva ruta a la que teníamos ya pensada. Así que pasamos de ir a la tierra cálida a subir a La Calera. La subida al pueblecito nos impresionó casi tanto como la bajada, porque la vista era espectacular. También la cantidad de ciclistas. La Calera es un pueblecito con una plaza de estilo "colonial" y de allí son típicas las arepas de queso. Luego empezó a llover y las busetas ni pasaban, ni paraban así que ya no fuímos a Guasa, que era el siguiente destino. Cambiamos de plan
y bajamos a Bogotá. Cuando llegamos a casa, ya tarde, comimos y siesteamos con la peli de "tierra" de fondo.Marito y William habían preparado el plan nocturno, nos llevaron a cenar al barrio de la Candelaria, y en el paseo en coche nos mostraron la ciudad, acabamos tomando un "canelazo" en el Mirador, donde había una vista impresionante de la ciudad de noche, lástima que llovía un poco y había nubes bajas que no nos permitían ver más.
y bajamos a Bogotá. Cuando llegamos a casa, ya tarde, comimos y siesteamos con la peli de "tierra" de fondo.Marito y William habían preparado el plan nocturno, nos llevaron a cenar al barrio de la Candelaria, y en el paseo en coche nos mostraron la ciudad, acabamos tomando un "canelazo" en el Mirador, donde había una vista impresionante de la ciudad de noche, lástima que llovía un poco y había nubes bajas que no nos permitían ver más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario